26 de Abril 2005

EL MUNDO ESTÁ BIEN HECHO

El mundo está bien hecho porque lo hizo Dios y Él no se puede equivocar, no.

El mundo está bien hecho como está: con sus miles de nacimientos y de muertes por minuto en todo el mundo, con su reposición natural de los huesos y pellejos por otros cuerpos, eso sí, de riguroso estreno.

El mundo está confeccionado con maña y astucia, concentrando grandes masas en un lado y despoblando el otro, todo en torno a un eje de simetría que sólo conoce Dios, que para eso es su Constructor.

El mundo está equilibrado según principios estrictos de orden y composición: lo que Dios ha unido, no lo puedo separar yo —caso de un ala de su avión— sin grave riesgo para el conjunto.

El mundo está en paz: la injusticia es un invento de la humanidad y de su hijo bastardo, la interpretación. Lo que a tus ojos es abusivo, cruel e inhumano, cumple en realidad con el Plan que antes fue trazado por Su Majestad, el Creador.

El mundo está bien como está: con su miseria y su opulencia (de todo hay en la viña del Señor), sus desiertos y sus campos de golf, sus víctimas inocentes, sus verdugos vestidos de Dios, sus catástrofes naturales y su gloria reservada —¿por Él?— para unos cuantos.

El mundo es lo que es y, tras de todo (confirmando, avalando: dándole legalidad) se encuentra Dios, quien, además de justo y sabio y perfecto Ingeniero, se decanta siempre, ¡alabado sea! de nuestro lado: el de los que aceptan las cosas como son y procuran que se queden para siempre como están.

Escrito por Proteo a las 12:07 PM